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Consecuencias de creer como mandato - La VERDAD y su redefinición pendiente
Autor: José Luis Cortiñas Méndez

La VERDAD y su redefinición pendiente.
Capitulo
Consecuencias de creer como mandato

Cuando creer es un mandato que no nace del natural deseo de profundizar en un conocimiento, lo que se hace es invalidar una palabra que, bien comprendida, nos hubiese ayudado a comunicarnos entendiendo que estamos inclinados a investigar con otros en lo mismo.

Creer puede entenderse como esa inclinación natural que surge al recibir datos que nos parecen posiblemente acertados.
Es aquí donde podemos sentirnos inclinados a investigar sobre su valor y certeza, teniendo como objetivo completar el conocimiento que nos resultó convincente.

La dedicación que apliquemos será proporcional a la necesidad de la certeza, al deseo de terminar sabiendo aquello que nos resultó tan atractivo para profundizar.

Sin embargo, la historia nos muestra un giro peligroso:
cuando creer deja de ser una elección libre y se convierte en un mandato.
Entonces, la consecuencia de no creer puede transformarse en castigo, persecución o incluso en la muerte.
En esas circunstancias, el ser humano termina dispuesto a creer en cualquier cosa por una razón poderosa: el miedo.
El miedo obliga a aceptar lo absurdo como acertado.

Un ejemplo, entre otros, fue el de la Santa Inquisición:
El temor a la tortura forzó a toda la población a declarar fe, a repetir fórmulas religiosas y a “creer” públicamente en aquello en lo que ni siquiera podían permitirse pensar íntimamente que no creían.

No se trataba de convicción, sino de supervivencia.
El propósito era claro: dominar, someter y esclavizar a las comunidades.
El miedo fue la herramienta perfecta para impedir que la población se comunicara libremente y, con ello, para frenar su evolución intelectual.
Cuando creer se impone como un mandato y no proviene del deseo genuino de profundizar en el conocimiento, pierde su sentido original.

En lugar de ser una palabra que sirva de puente para comunicarnos y compartir la búsqueda de certezas con otros, al imponerse como mandato se convierte en un obstáculo que anula la posibilidad de investigar juntos y crecer en comunidad.

Creer, en su esencia, debería nacer de la libertad interior y del deseo humano de profundizar en el conocimiento mediante la reflexión y la investigación compartida.

Capitulo
La fe del creyente como valor supremo

Ser creyente, en un razonamiento sencillo, constituye el inicio de lo que se entiende como tener fe.
Durante siglos, la única certeza aceptada fue la impuesta por sacerdotes y clases dominantes mediante la fuerza.
Quienes se negaban a declararse creyentes eran perseguidos y, en muchos casos, asesinados.
Ese temor —aunque hoy más sutil— todavía persiste en la memoria colectiva de los pueblos y condiciona la vida de la humanidad.
Creer significa aceptar aquello que logra convencernos de que puede llegar a ser de una determinada manera.
El grado de interés que despierte un tema determinará el esfuerzo dedicado a investigarlo y estudiarlo.
Ese camino permite reducir progresivamente el espacio de la creencia y ampliar el del conocimiento, evolucionando hacia la certeza.
De esta manera, cuando el deseo de bondad orienta la transmisión del conocimiento, quienes lo reciben conservan la libertad de creer o no en la certeza que acompaña esas palabras.

No es válida como virtud es ser “creyente” cuando creer es una obligación fundada en el miedo.

Capitulo
Las consecuencias contemporáneas de la obligación de creer

La antigua imposición encubierta de la obligación de creer, u obligación encubierta de la fe, que en otros tiempos fue un mandato religioso, se ha transformado en una forma de sometimiento psicológico cuidadosamente diseñada.
Hoy opera mediante técnicas propias del espionaje moderno y de la ingeniería social, orientadas a controlar territorios y conciencias, percepciones y conductas colectivas.

Bajo estas lógicas, la manipulación se ejerce por una fuerza directa administrada estratégicamente, reforzada por episodios de los llamados inhumanos, donde el miedo extremo se instala como factor determinante.

El miedo, en un orden ascendente —desde el temor a ser reprimidos en una protesta, hasta la desaparición, la tortura, la muerte o nuevos genocidios—, induce a aceptar casi cualquier relato y a repetir aquello que se difunde de manera mayoritaria como forma de supervivencia psicológica. Así, se repiten incluso ideas ajenas como si fueran propias, no por convicción, sino como mecanismo de protección.

Este fenómeno guarda una clara analogía con lo que, a nivel individual, se conoce como síndrome de Estocolmo: la identificación psicológica de la víctima con quien la somete. Trasladado al plano colectivo, pueblos enteros pueden terminar defendiendo las narrativas de quienes ejercen o ejercieron formas de violencia estructural o terrorismo de Estado, justificando incluso aquello que los dañó, convencidos de que no existe otra alternativa posible.


De este modo, comunidades completas afirman públicamente ideas cuya profundidad no logran reconocer en su fuero más íntimo, porque el miedo ya ha dejado instalada una barrera interior. Intentar traspasar esa barrera, señalando la manipulación que se ejerce sobre ellas, suele provocar rechazo u odio hacia quienes, de forma directa o indirecta, intentan mostrarles esa condición.

En este clima, sociedades frágiles y atravesadas por el temor toman decisiones que van en contra de su propio bienestar, no por ignorancia, sino por adaptación psicológica a una amenaza percibida como permanente.

La repetición constante de relatos simplificados, contradictorios o abiertamente falsos cumple aquí una función esencial: mantener activo ese vínculo de dependencia emocional. Cuanto más se refuerzan el miedo y la confusión, más difícil se vuelve discernir, y más se afianza la necesidad de aferrarse a la versión que promete una falsa seguridad.

No se declara abiertamente, pero una vez comprendido este mecanismo, resulta evidente que las sociedades que no logran reconocer esta dinámica quedan atrapadas en un estado de obediencia defensiva, convencidas de que la única salida posible es aquella que les es señalada por quienes, paradójicamente, sostienen las condiciones de su sometimiento.



Este libro invita a razonar temas inéditos como:


" La significativa diferencia entre la VERDAD y el objeto de la intención.

" Cómo la VERDAD incorrectamente definida mistifica conceptos.

" El modo en que se enmascaran definiciones analíticas poetizando la VERDAD.

" El respeto que la VERDAD se merece.

" La relación entre el AMOR y la VERDAD.

" La VERDAD y la calidad de la intención.

" Los resultados conceptuales de falsacionar la VERDAD.

" Por qué no existe el autoengaño.

" El hábito inconsciente de forzar la VERDAD.

" Por qué creer tener razón no tiene ningún valor.

" Razones por las que la palabra mentira posee verbo y la VERDAD no.

" Por qué la VERDAD requiere una definición que no necesite ser sostenida en el tiempo.

" Cómo el orden y el sentido de las palabras crean magia en la comunicación, aun para quienes lo razonable en principio les resulta incomprensible .


Quienes se dispongan a analizar la coherencia de razonamientos hasta ahora inéditos deben ser conscientes, antes que nada, de que:
"Donde pueden los prejuicios no puede la razón."


Siendo que el ideal de las palabras definir sin lugar a dudas una única cosa, idea o concepto, en esta nueva propuesta no existe duda de su correcta definición:

VERDAD: Reconocimiento propio e íntimo de la intención de transmitir lo que sabemos absolutamente acertado.

Jose Luis Cortiñas Mendez.


La VERDAD se está ahora desmitificando. Eckhart Tolle.


La sabiduría empieza en el asombro. Platon


Una teoría es tanto más convincente cuanto más simples son sus premisas. Albert Einstein.

Agradezco a quienes, habiendo leído mi trabajo, me han acompañado con sus respuestas y comentarios.........



Gracias a: ..........................

RAE: Real Academia Española
por estar analizando mi pedido.


Dr. Jaime Ernesto Vargas Mendoza
(Psiquiatra) Gracias a lo que fue el primer comentario en el año 2000:
_Me gusta su definicion Jose Luis porque toma en cuenta los elementos contextuales del discurso de quien emite su opinion y porque invita a la comprobacion (cientifica) de lo que se afirma o niega con ella.


Dra. Alicia Susana Montes de Faisal (Doctora en Literatura por la Facultad de Filosofía y Letras, Universidad de Buenos Aires )
Gracias por su
valoración y comentario:
Las palabras son un compendio, y que los humanos convenimos en usarlas. ASMdF
aunque no sea logica su definición.


Facundo Manes (Médico en neurociencias) Por su valoración y comentarios.
Muchas gracias José Luis por su aporte al tema, es muy bueno saber de su interés en el punto de vista de la neurociencia. Un abrazo y buen año.


Hugo Alconada Mon
(Periodista)Gracias por su valoración y comentarios.
Gracias por estar predispuesto a recibir mas de mis avances en el tema.
29/6/17, 5:43 pm
Hugo Alconada Mon
Mensaje recibido, José Luis, GRACIAS!

Dante Augusto Palma (Filosofo)
Gracias por su amistad, su valoración y sus comentarios.

Manuel Mendez Mi querido tio Manolo : De la verdad sobrino no te quedo nada mas por decir.


Yonathan Michel Meza. Gracias, porque conversando con Yonathan me inspiré a profundizar en las diferencias que existen entre creer y saber.

Riccardo Gardin Gracias por su amistad, su valoración y sus comentarios.

Abel Cortese (Inteigencia emocional)
Gracias por su valoración y sus comentarios.


Miguel Peryeira.
Gracias por su valoracion y resolver mi acertijo sobre la verdad.

Dr. Claudio Rud (Psiquiatra) (por su valoración y apoyo en todas las áreas )

Ricardo B. Greco
! Gracias Ricardo por despertar a mis 18 años en mi esta intriga respecto a esta hermosa palabra!

Gracias a la Real Academia Española por estar analizando mi pedido.
(Esperare comprendiendo que llevara su tiempo asimilar reflexiones de una palabra que esta tan grabada en la mente de todos, ademas de infinitos textos, siglos en que los humanos compendiamos su uso.)


Para la Real Academia Española, la definición de la palabra verdad fue cambiando con el tiempo. Aunque la

RAE incorpora múltiples acepciones, su visión sigue centrada en la correspondencia mental, ontológica o formal, sin contemplar cómo se falsaciona la verdad ni admitir la dimensión intencional y ética que yo propongo.

Mi enfoque va más allá de la definición normativa: exige responsabilidad, demostrabilidad y coherencia moral en el uso del término-una perspectiva que la RAE, legítima para su rol, no aborda desde su lógica institucional:

El 14 de Enero de 2014 19:54. Envie el primero de varios correos a RAE. La Real Academia Española . Varios porque fui sumando contenido a mi primer ensayo .
Aquí presento solo alguno de ellos:

 

De: Unidad interactiva del DRAE [mailto;confidencial-protegido-Art-18.3@rae.es]
Enviado el: Martes, 14 de Enero de 2014 19:54
Para: joseluiscortinas@gmail.com
Asunto: Acuse de recibo


Distinguidos Señores/ras de RAE Por favor les pido analicen el incluir un concepto lógico para definir la palabra VERDAD :

Reconocimiento propio e íntimo de la intención de transmitir datos que, sin lugar a dudas, sabemos absolutamente acertados.


Conozcan los ARGUMENTOS que definen a esta palabra correctamente entrando esta web:
http://www.joseluiscortinas.com.ar/verdad.htm

Los saluda con la consideración más distinguida.
Jose Luis Cortiñas Mendez.

El 23 de Enero de 2014 10:34 después de solicitar que me informen si recibieron mi correo me respondieron asi:

De: Unidad interactiva del DRAE [mailto: ****@rae.es]
Enviado el: Jueves, 23 de Enero de 2014 10:34
Para: 'Jose Luis Cortiñas'
Asunto: verdad RE: Acuse de recibo


Estimado señor:
Nos dirigimos de nuevo a usted para reiterarle que su propuesta ha sido recibida. Como le comunicamos en el correo electrónico anterior, se estudiará debidamente para la 24.ª edición del DRAE, ya que, por motivos técnicos, para la próxima será imposible. Así pues, deberá esperar hasta entonces para saber si lo que nos sugiere será admitido o no.
Sin otro particular, volviéndole a gradecer su escrito y haciéndole llegar nuestra consideración más distinguida, reciba saludos cordiales.

Firma Sra:
confidencial-protegido-Art-18.3)
Responsable de la Unidad Interactiva del Diccionario de la Real Academia Española

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---------- Forwarded message ---------
De: Jose Luis Cortiñas <joseluiscortinas@gmail.com>
Date: vie, 16 de may de 2014, 9:22?a. m.
Subject: RE: verdad RE: Acuse de recibo
To: Unidad interactiva del DRAE <
confidencial-protegido-Art-18.3@rae.es>

Le agradezco inmensamente su respuesta; me complace saber que usted está al frente de mi pedido.
Sé que la revisión de lo que expongo no se resuelve en días ni en meses: es posible que requiera años.
También sé que no depende de una sola persona aprobar un cambio.
Me acerco además para comentarle que he sumado nuevos argumentos a mi escrito inicial. Etc.