|
||||||
|
La
VERDAD y su redefinición pendiente. Cuando creer es un mandato que no nace del natural deseo de profundizar en un conocimiento, lo que se hace es invalidar una palabra que, bien comprendida, nos hubiese ayudado a comunicarnos entendiendo que estamos inclinados a investigar con otros en lo mismo. Creer puede
entenderse como esa inclinación natural que surge al recibir datos
que nos parecen posiblemente acertados. La dedicación que apliquemos será proporcional a la necesidad de la certeza, al deseo de terminar sabiendo aquello que nos resultó tan atractivo para profundizar. Sin embargo,
la historia nos muestra un giro peligroso: Un ejemplo,
entre otros, fue el de la Santa Inquisición: No se trataba
de convicción, sino de supervivencia. En lugar de ser una palabra que sirva de puente para comunicarnos y compartir la búsqueda de certezas con otros, al imponerse como mandato se convierte en un obstáculo que anula la posibilidad de investigar juntos y crecer en comunidad. Creer, en su esencia, debería nacer de la libertad interior y del deseo humano de profundizar en el conocimiento mediante la reflexión y la investigación compartida. Capitulo No es válida
como virtud es ser creyente cuando creer es una obligación
fundada en el miedo. Bajo estas lógicas, la manipulación se ejerce por una fuerza directa administrada estratégicamente, reforzada por episodios de los llamados inhumanos, donde el miedo extremo se instala como factor determinante. El miedo,
en un orden ascendente desde el temor a ser reprimidos en una protesta,
hasta la desaparición, la tortura, la muerte o nuevos genocidios,
induce a aceptar casi cualquier relato y a repetir aquello que se difunde
de manera mayoritaria como forma de supervivencia psicológica.
Así, se repiten incluso ideas ajenas como si fueran propias, no
por convicción, sino como mecanismo de protección. Este fenómeno guarda una clara analogía con lo que, a nivel individual, se conoce como síndrome de Estocolmo: la identificación psicológica de la víctima con quien la somete. Trasladado al plano colectivo, pueblos enteros pueden terminar defendiendo las narrativas de quienes ejercen o ejercieron formas de violencia estructural o terrorismo de Estado, justificando incluso aquello que los dañó, convencidos de que no existe otra alternativa posible.
En este clima,
sociedades frágiles y atravesadas por el temor toman decisiones
que van en contra de su propio bienestar, no por ignorancia, sino por
adaptación psicológica a una amenaza percibida como permanente. La repetición
constante de relatos simplificados, contradictorios o abiertamente falsos
cumple aquí una función esencial: mantener activo ese vínculo
de dependencia emocional. Cuanto más se refuerzan el miedo y la
confusión, más difícil se vuelve discernir, y más
se afianza la necesidad de aferrarse a la versión que promete una
falsa seguridad. No se declara abiertamente, pero una vez comprendido este mecanismo, resulta evidente que las sociedades que no logran reconocer esta dinámica quedan atrapadas en un estado de obediencia defensiva, convencidas de que la única salida posible es aquella que les es señalada por quienes, paradójicamente, sostienen las condiciones de su sometimiento.
Este
libro invita a razonar temas inéditos como:
|
||||||
|
Agradezco
a quienes, habiendo leído mi trabajo, me han acompañado
con sus respuestas y comentarios.........
Gracias
a la Real Academia Española por estar
analizando mi pedido. |
||||||
|
Para
la Real Academia Española, la definición de la palabra verdad
fue cambiando con el tiempo. Aunque la
RAE incorpora múltiples acepciones, su visión sigue centrada
en la correspondencia mental, ontológica o formal, sin contemplar
cómo se falsaciona la verdad ni admitir la dimensión intencional
y ética que yo propongo.
De:
Unidad interactiva del DRAE [mailto;confidencial-protegido-Art-18.3@rae.es]
El 23 de Enero de 2014 10:34 después de solicitar que me informen si recibieron mi correo me respondieron asi: De:
Unidad interactiva del DRAE [mailto: ****@rae.es] Los datos personales que en esta comunicación aparecen, así como los que nuestra empresa mantiene de Vd. y de su empresa, son tratados con la finalidad de mantener el contacto así como realizar las gestiones que en esta aparecen (Ley Orgánica 15/1999, de 13 de diciembre, de Protección de Datos de Carácter Personal). Puede ejercer sus derechos de acceso, rectificación, cancelación y oposición dirigiéndose a ***@rae.es
|
||||||